Porque es alternativa a otros materiales contaminantes.

 

El bambú es muy versátil y polivalente. Sus propiedades lo convierten un un componente perfecto para la elaboración de todo tipo de bienes. Desde una bicicleta a un cepillo de dientes, utilizable para la decoración, la construcción, la ropa, la energía etc. Las aplicaciones son innumerables.

Con el bambú podemos sustituir casi por completo el plástico, el metal, el petróleo u otros tipos de madera que, como todos bien sabemos, son altamente contaminantes. Todos soñamos con un mundo sin plástico porque su producción implica procesos de transformación que dejan rastro y una vez desechado su reciclaje es caro y costoso.

El plástico puede tardar hasta 1000 años en degradarse, si vemos en que cantidades se utiliza actualmente las cifras de acumulación asustan así como el el impacto medio ambiental que supone. Esta reflexión es extrapolable a muchos otros componentes de los cuales el bambú es un sustitutivo perfecto, manteniendo los requisitos necesarios para la elaboración de bienes y reduciendo la contaminación de forma radical.

 

Porque es un material biodegradable.

 

Probablemente una de las razones mas importantes, aunque todas lo son. El bambú es 100% biodegradable, lo que significa que no deja rastro de contaminación después de su proceso de degradación. No necesita proceso de reciclaje pues no es un compuesto que requiera de manipulación en su deshecho. Siempre podemos escoger si reutilizarlo o tratarlo como residuo, ambas opciones respetan el medio ambiente.

Es ideal utilizar lo que necesitamos de la tierra para nuestras vidas, pero también lo es que, una vez utilizado, los residuos generados puedan volver a formar parte de la naturaleza sin causar ninguna consecuencia negativa en términos de contaminación. Las sociedades actuales poco a poco van entendiendo la importancia de vivir en un entorno limpio, pero aún queda mucho camino por recorrer.

 

Porque es renovable.

 

No es un recurso escaso, proviene del medio y se puede cultivar a nuestro antojo con facilidad, por lo que los precios nunca serán desorbitados. Es un material limpio y barato de características increíbles (fuerza, rigidez, etc.), también llamado “acero vegetal”.

En definitiva es una fuente tanto de de energía como de material infinita a diferencia del petróleo, el plástico, el metal u otros recursos. Su explotación es un modelo sostenible que permite sistemas económicos duraderos.

 

Porque es una herramienta contra el calentamiento global.

 

Capta más CO2 que otras plantas, por lo que se considera una planta altamente eficiente en la absorción de dióxido de carbono de la atmósfera para su posterior conversión en oxigeno, luchando contra el efecto invernadero. Las plantaciones de bambú pueden ser un pulmón para el planeta aparte de una fuente de recursos, disminuyendo los gases emitidos a la capa de ozono durante su cultivo.

 

Porque es sostenible.

 

El ritmo productivo, recursos y tiempo necesario para su plantación es perfecto para siempre satisfacer la demanda y poder cosechar de nuevo. Se utilizan los mismos recursos para las nuevas plantaciones una y otra vez, incluso en muchas técnicas de crecimiento se utilizan los mismos tallos y raíces. Sus cortos ciclos productivos permiten adaptarse fácilmente a las necesidades, siempre pudiendo disponer de la cantidad necesaria para un rendimiento constante. Su producción y uso comercial garantiza un correcto desarrollo medioambiental y económico.

 

Por su fácil producción, es un material eficiente.

 

El bambú es una de las plantas con un crecimiento más acelerado del mundo, esto lo convierte en un material altamente sostenible de producir. Este crecimiento (mayoritariamente nocturno) puede llegar a ser de 15 centímetros diarios. Con los sistemas y planificación adecuados se puede recolectar fácilmente en un año el bambú con las propiedades necesarias que los fines industriales o comerciales requieren, pudiéndose replantar la cosecha para un nuevo ciclo.

Nos encontramos ante un material altamente eficiente. Los porcentajes que aparecen al comparar los resultados deseados con el tiempo invertido son muy satisfactorios. La proporción entre recursos invertidos y cantidad obtenida es excelente.

Su resistencia es muy ventajosa para la producción. El tallo es capaz de almacenar en su interior hasta 30.000 litros de agua anuales por hectárea, lo que dota a la cosecha de fortaleza frente a las sequías.

 

Porque es una solución para la deforestación.

 

Algunos materiales de procedencia natural siempre nos pueden generar la duda: Cuanto espacio necesitamos para las plantaciones? Por desgracia, en algunos países se procede a talas de masivas para dar sitio a plantaciones de ciertos recursos naturales, lo cual es una perdida ecológica incuantificable.

El espacio es un factor relevante a la hora de producir un material, se debe sacar rendimiento a los metros cuadrados disponibles para no tener que disponer de otro terreno a base de moto sierra y hacha. Dado a sus características de forma el bambú ocupa poco espacio por lo que el terreno es explotado de forma eficiente. Se estima que una parcela de metro cuadrado produce de media 100 gramos mensuales, ratio muy superior a otros recursos.

Por lo tanto, utilizar bambú es una buena solución para optimizar el terreno que la humanidad destina a producción de recursos evitando tener que deforestar nuestros bosques y selvas.

 

Porque no utiliza componentes químicos.

 

Como hemos comentado, estamos frente a una planta muy resistente. Esto se traduce a poca o nula presencia de productos químicos durante su cultivo. Aún siendo sensible a ciertas plagas, son escasas en comparación con otras especies, por lo que no requiere de pesticidas. Las perdidas ocasionadas no son relevantes y en contadas ocasiones se requiere de agentes químicos.

Hay que destacar que la química tampoco juega ningún papel en la manipulación del bambú una vez cortado pues no requiere de un proceso de transformación complejo.

 

Porque es un alternativa energética.

 

No debemos centrarnos en el bambú con el solo objetivo de producir bienes. También es una gran opción para la producción de energía. Su alto rendimiento productivo lo convierte en una planta perfecta para la elaboración de combustible de origen vegetal, siendo alternativa a otros combustibles actuales. Su ratio de obtención de biomasa muy buena, el bambú es una alternativa energética excelente.

Dicha transformación en energía no se debe contemplar tan solo desde la producción de bambú para este fin. También es una opción de reciclaje fácilmente aplicable a la hora de desechar productos hechos de bambú cuando estos ya no sirven o han quedado obsoletos.

 

Si estás convencido para incorporar el bambú en tu vida no dudes el visitar nuestras colecciones de articulos hechos de bambú!